Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) se han convertido en uno de los principales retos ambientales actuales debido a su extraordinaria persistencia, su capacidad de migrar a acuíferos y su acumulación a largo plazo en el entorno. Entre las fuentes más relevantes de dispersión destacan las espumas contra incendios tipo AFFF, utilizadas durante décadas en emergencias reales y ejercicios de entrenamiento.
Este uso continuado ha dejado un legado de contaminación en numerosos emplazamientos industriales y de emergencia, lo que ha situado el control analítico de PFAS como una necesidad creciente para empresas, infraestructuras críticas y administraciones públicas.
Zonas de mayor riesgo por uso histórico de espumas con PFAS
Las instalaciones donde estas espumas se emplearon con mayor regularidad presentan mayor probabilidad de contaminación por PFAS, especialmente en suelos y aguas subterráneas. Entre ellas destacan:
- Parques de bomberos y campos de entrenamiento.
- Aeropuertos.
- Refinerías y complejos petroquímicos.
- Instalaciones industriales con riesgo de incendios de hidrocarburos.
En estos entornos, los PFAS pueden infiltrarse a través del suelo y alcanzar acuíferos, generando focos de contaminación persistentes que requieren una evaluación técnica especializada para caracterizar su alcance real y diseñar actuaciones correctivas.
Nuevas obligaciones regulatorias: restricciones progresivas para las espumas con PFAS (REACH – Entrada 82)
La creciente evidencia científica sobre los impactos de los PFAS ha impulsado la creación de un marco regulatorio más estricto. La Entrada 82 del Anexo XVII del Reglamento REACH (1907/2006), introducido por el Reglamento (UE) 2025/1988, establece limitaciones progresivas destinadas a reducir el uso y la liberación de PFAS y a acelerar la transición hacia espumas sin flúor.
23 de octubre de 2026: etiquetado obligatorio
Las espumas que contengan ≥ 1 mg/l de PFAS deberán incluir la advertencia:
“ATENCIÓN: Contiene sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS)…”
Además:
- La norma aplica a espumas comercializadas (excepto extintores portátiles).
- Deben etiquetarse también las existencias sin usar, los residuos y las aguas procedentes de su uso.
23 de octubre de 2030: prohibición general
A partir de esta fecha quedará prohibida la comercialización y uso de espumas con PFAS ≥ 1 mg/l, salvo para usos críticos con prórroga hasta 2035.
Los equipos convertidos a espumas sin flúor deberán mostrar un contenido residual de PFAS ≤ 50 mg/l.
Condiciones estrictas para instalaciones Seveso, offshore y buques (2026–2035)
Durante el periodo transitorio, ciertos establecimientos podrán seguir utilizando espumas con PFAS, pero únicamente si cumplen:
- Uso exclusivo en incendios de clase B.
- Máxima reducción posible de emisiones y exposición humana.
- Gestión separada y tratamiento específico de residuos y aguas contaminadas.
- Plan de gestión de espumas con PFAS, revisado anualmente y disponible durante 15 años.
Por qué evaluar PFAS en suelos y aguas es ahora imprescindible
La combinación de:
- Uso histórico de espumas AFFF,
- alta persistencia de los PFAS y
- nuevas exigencias regulatorias
hace que la caracterización ambiental se convierta en un paso clave para el cumplimiento legal y la gestión de riesgos.
Las empresas y servicios de emergencia deben:
- Determinar la presencia real de PFAS en suelos y aguas subterráneas.
- Actualizar sus planes de autoprotección y de extinción.
- Organizar la transición hacia espumas sin flúor.
- Implementar las mejores técnicas disponibles para limpieza de equipos.
- Asegurar una correcta gestión de residuos líquidos y sólidos con PFAS.
Eurofins: análisis avanzado de PFAS como soporte clave para la toma de decisiones
Para responder a estas nuevas exigencias, Eurofins ofrece servicios especializados de análisis y evaluación de PFAS en distintos tipos de matrices. Nuestros laboratorios emplean tecnologías de última generación como LC‑MS/MS, capaces de detectar concentraciones muy bajas y cuantificar un amplio abanico de PFAS.
Estos análisis permiten:
- Identificar focos y fuentes de contaminación.
- Evaluar la movilidad y comportamiento de los PFAS en el subsuelo.
- Determinar riesgos para acuíferos y zonas de abastecimiento.
- Diseñar estrategias de remediación realistas y eficaces.
El control analítico es especialmente relevante en parques de bomberos, instalaciones industriales y aeropuertos, donde históricamente se han utilizado espumas AFFF.
