microplásticos en aguas residuales

Control de microplásticos en aguas residuales: exigencias normativas y soluciones técnicas

Control de microplásticos en aguas residuales: exigencias normativas y soluciones técnicas 1200 800 Ana Vazquez

La presencia de microplásticos en el ciclo integral del agua ha pasado en pocos años de ser una preocupación científica emergente a convertirse en un eje clave de la política europea de aguas. Aunque su impacto exacto en la salud humana todavía se encuentra en estudio, la evidencia sobre su amplia distribución en aguas residuales, aguas superficiales y aguas de consumo ha impulsado a la Unión Europea a reforzar el marco normativo y a exigir datos analíticos cada vez más fiables, comparables y técnicamente sólidos.

¿En qué punto nos encontramos?

Hoy sabemos que las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) desempeñan un papel fundamental: por un lado, retienen una parte significativa de los microplásticos, pero por otro se convierten en un punto crítico de transferencia hacia el medio acuático y los lodos cuando los tratamientos no son suficientes. Esta realidad ha situado a las aguas residuales en el centro de las estrategias europeas de lucha contra la contaminación por plásticos.

Hasta ahora, el principal desafío ha sido la falta de metodologías armonizadas, especialmente en matrices complejas como influentes, efluentes y lodos de EDAR, que permitan generar resultados robustos y comparables. Este vacío metodológico está siendo progresivamente abordado por nuevas normas europeas que marcan un antes y un después tanto para operadores como para laboratorios.

La Directiva TARU: un salto cualitativo en el control de las aguas residuales

La nueva Directiva sobre el Tratamiento de las Aguas Residuales Urbanas (Directiva (UE) 2024/3019, conocida como TARU), publicada en diciembre de 2024 y en vigor desde enero de 2025, supone una profunda revisión del marco vigente desde 1991. Entre sus principales novedades destaca el refuerzo de los tratamientos, la ampliación del ámbito de aplicación a aglomeraciones desde 1.000 habitantes equivalentes y una mayor atención a los microcontaminantes emergentes, incluidos los microplásticos.

La TARU establece, entre otros aspectos clave:

  • Programas de vigilancia más exigentes en influentes y efluentes de EDAR.
  • Tratamientos terciarios y cuaternarios en instalaciones de mayor tamaño, con el objetivo de reducir significativamente la liberación de microcontaminantes.
  • Un horizonte claro para el establecimiento de metodologías específicas de análisis de microplásticos en aguas residuales y lodos, con plazos que apuntan a 2027 para su plena implementación.

La Directiva (UE) 2026/805: los microplásticos entran en el núcleo de la política de aguas

En abril de 2026, la Unión Europea dio un nuevo paso decisivo con la publicación de la Directiva (UE) 2026/805, que modifica la Directiva Marco del Agua (2000/60/CE) y otras normas clave sobre aguas superficiales y subterráneas. Esta directiva refuerza el enfoque de contaminación cero y actualiza las herramientas de vigilancia para adaptarlas a los nuevos riesgos ambientales.

Entre sus aportaciones más relevantes se encuentran:

  • La inclusión de los microplásticos en las listas de observación europeas, lo que permite su seguimiento sistemático y sienta las bases para futuras regulaciones con límites específicos.
  • El refuerzo de los programas de control y evaluación del estado químico de las masas de agua.
  • El impulso al desarrollo de metodologías avanzadas de análisis, alineadas con los últimos avances científicos.

Para los Estados miembros, esta directiva implica adaptar sus planes hidrológicos y sistemas de vigilancia antes de finales de 2027, integrando de forma progresiva parámetros como los microplásticos en el control rutinario de las aguas.

¿Cómo realiza Eurofins el análisis de microplásticos en aguas residuales?

En este contexto regulatorio cada vez más exigente, Eurofins se posiciona como un socio estratégico para operadores de EDAR, administraciones públicas e industria. La red de laboratorios de Eurofins Environment Testing Spain combina técnicas analíticas complementarias que permiten una caracterización completa de los microplásticos en aguas residuales, regeneradas y lodos.

Por un lado, se aplican técnicas de termoanálisis acopladas a cromatografía y espectrometría de masas (TD‑GC/MS y Py‑GC/MS). Estas metodologías permiten identificar los polímeros a partir de sus productos de degradación térmica y cuantificar la masa total de cada polímero en un amplio rango de tamaños (aproximadamente de 0,7 µm a 5 mm), proporcionando resultados expresados en µg. Este enfoque resulta especialmente robusto para evaluar la carga total de microplásticos en matrices complejas.

Por otro lado, Eurofins emplea técnicas de micro‑espectroscopía infrarroja avanzada (LDIR), que combinan microscopía y espectroscopía IR. Estas metodologías permiten obtener información detallada sobre el número, tamaño, forma y composición química de las partículas, especialmente para microplásticos de tamaño superior a 10 µm, en línea con los polímeros prioritarios definidos a nivel europeo.

Este enfoque dual se apoya, además, en:

  • Protocolos de muestreo específicos para minimizar la contaminación cruzada.
  • Procesos rigurosos de preparación de muestra para eliminar interferencias orgánicas e inorgánicas.
  • Controles de calidad exhaustivos, incluidos blancos analíticos y estudios de recuperación, que garantizan resultados trazables y comparables.

Gracias a esta capacidad analítica, Eurofins no solo contribuye al cumplimiento de la normativa actual y futura, sino que también aporta información clave para optimizar tratamientos, evaluar riesgos ambientales y apoyar la toma de decisiones basada en datos fiables.